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Los cinco guisantes

Había una vez cinco pequeños guisantes, todos eran diferentes, pero todavía vivían juntos pues la vaina estaba cerrada. Eran muy pequeños y dormían todo el día, pero por la noche hablaban y escuchaban la música que la luna hacía sonar.

Mientras los instrumentos de la luna sonaban, cada guisante tenía su propia reacción a la música de la luna.

  • “Me encanta como suenan los tambores bum, bum” decía uno.
  • “Me encanta como suenan las castañuelas es reconfortante” replicaba el otro.
  • “Es tan bonito como toca el arpa” el tercero respondía.
  • Otro refunfuñaba “¿Por qué no puede haber silencio? Deseo dormir todo lo que pueda”.

El cuarto guisante era muy perezoso y dormía todo el día, sin embargo, el quinto guisante que era el mas pequeño era muy diferente a los otros cuatro y decía:

  • “Me encanta todo tipo de música, los instrumentos cada uno es especial y me pongo muy contento cuando los oigo”.

Los guisantes crecían día a día hasta que fueron adultos y ahora sentían que la vaina se había hecho pequeña, quejándose todos se pedían los unos a los otros que se movieran un poco, de pronto la vaina se abrió y entro una luz que cegaba.

  • “¡Oh no! ¿Quién ha abierto la vaina?” decía el primero.
  • “Es ridículo, ¿Por qué no me dejan dormir en paz?” protestaba otro.
  • “Por favor cerrad la vaina, no puedo abrir los ojos,”.
  • “ya no es posible, la ha abierto la madre naturaleza” respondía uno de los guisantes.

Mientras los guisantes incomodos sentían la diferencia, solo un guisante, el mas pequeño contento decía:

  • “¡Uaoooo, se ha abierto nuestra vaina, que contento estoy”.

Unos minutos después comenzaron a discutir sobre las oportunidades de salir al mundo exterior. Pero uno decía al otro:

  • “¿No me parece buena idea? yo creo que puede ser peligroso?”.

El guisante mas pequeño expreso su deseo de salir y conocer y disfrutar de la vida. Sin embargo, luego de discutir un rato, decidieron salir de la vaina, lo tomaron como una aventura siguiendo adelante.

Uno a uno fue deslizándose fuera de la vaina y llegaron a la plantación de guisantes. Mientras hablaban del nuevo mundo en el que estaban descubriendo, un niño los vio y contento los tomo para lanzarlos con la tira china.

Fue cogiéndolos uno a uno y los fue lanzando, ellos fueron cayendo en lugares diferentes, sin embargo, el más pequeño cayo en una ventana de una casa; echando un vistazo hacia adentro vio una niña pequeña acostada en su cama que estaba muy enferma.

El guisante observando como la madre de la niña intentaba darle de comer, ella se encontraba muy enferma como para hacerlo. Su madre estaba tan triste que en las noches cuando la niña dormía, ella le pedía a Dios que ayudara a su hija a recuperarse de la enfermedad.

Al guisante le dio tristeza la madre y la hija, decidió en la noche entrar y junto con los tambores de la luna entonaba una canción para ella.

  • “¿Quién es, que es lo que oigo? Nunca he visto un guisante hablando ni cantando, debes ser un guisante muy especial” decía la niña.

La niña le hablaba de su enfermedad y temía no curarse.

  • “Si me convirtiera en otra cosa entonces ¿podrías ponerte bien?”. Decía el guisante.

A la mañana siguiente cuando la niña despertó, busco al guisante, pero no estaba allí; pensó que había sido un sueño, sin embargo, su rostro había mejorado y disfruto de la mañana tan bonita.

El guisante pequeño se mantuvo fuera de la ventana y se envolvió en una polvareda durante unos días, cuando llego el invierno, esa cobertura de polvo le ayudo a sobrevivir entre la nieve. Cada día se animaba para conseguir su objetivo. Con su gran fuerza de voluntad esperó hasta que cambio la estación y el pequeño guisante germinó. Se transformo en una planta con ramas y unas flores preciosas.

La madre de la niña descubrió una planta de guisantes en la ventana y llamo a su hija, la niña asombrada dijo:

  • “El guisante, ha mantenido su promesa mamá, el guisante se ha convertido en un brote de guisantes, ahora creo que podre curarme”.

La niña sonrió al brote de guisante, su madre lo agradeció y lo cuidó.

Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=4YrNlgOeVqc